Los operadores buscarán nuevas fuentes de ingresos en el hogar conectado
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La próxima oportunidad del negocio de banda ancha estará dentro del hogar, donde los operadores pasarán de vender velocidad a comercializar experiencia de red doméstica. Wi-Fi 7 y FTTR impulsarán la evolución de las ofertas premium de conectividad.
La próxima batalla en el mercado de banda ancha no se librará en la velocidad contratada, sino en la calidad de la conexión dentro del hogar. Según Counterpoint Research, los operadores tendrán una importante oportunidad de crecimiento durante los próximos años gracias a servicios gestionados de Wi-Fi mallado y fibra hasta la habitación (FTTR), capaces de generar ingresos recurrentes y reducir la fuga de clientes.
Tras años invirtiendo en redes de fibra para ofrecer velocidades de gigabit y multigigabit, los proveedores de telecomunicaciones se enfrentan a un nuevo reto: garantizar que esa capacidad llegue realmente a todos los dispositivos de la vivienda. Para los consumidores, la experiencia digital ya no depende únicamente de la velocidad de acceso, sino de la calidad de la cobertura Wi-Fi en cada estancia del hogar.
En este contexto, Counterpoint Research considera que los operadores deberán evolucionar desde la venta de conectividad hacia modelos centrados en la experiencia integral de red doméstica. La consultora identifica como principal oportunidad la comercialización de soluciones de Wi-Fi gestionado, combinadas con herramientas de monitorización, diagnóstico remoto y gestión proactiva de la red doméstica.
El hogar conectado se convertirá en un nuevo negocio recurrente
Según el análisis, los operadores ya no deberían limitar las soluciones de Wi-Fi mallado a las tarifas premium. En su lugar, podrían incorporarlas de forma escalonada en diferentes segmentos de clientes mediante servicios adicionales de pago mensual o paquetes integrados.
La consultora destaca que algunos operadores internacionales ya están obteniendo resultados positivos con esta estrategia, aprovechando la creciente demanda de cobertura estable para teletrabajo, streaming, videojuegos y dispositivos conectados.
Además del potencial comercial, este enfoque permitiría a las compañías mantener el control sobre la experiencia de usuario dentro del hogar. Cuando los clientes optan por sistemas Wi-Fi adquiridos en canales minoristas, el operador pierde visibilidad sobre el rendimiento de la red doméstica, aunque siga siendo percibido como responsable de cualquier problema de conectividad.
De cara a los próximos años, la adopción de Wi-Fi 7 desempeñará un papel clave en la evolución de estas ofertas. Counterpoint prevé que este estándar se convierta progresivamente en la base de las propuestas premium gracias a su mayor capacidad, menor latencia y mejor rendimiento en entornos con múltiples dispositivos conectados.
La expansión de Wi-Fi 7 en smartphones, ordenadores portátiles y tablets será uno de los principales motores de esta evolución. Durante el primer semestre de 2026, el 35% de los smartphones, el 30% de los portátiles y el 13% de las tabletas comercializadas ya incorporaban compatibilidad con este estándar.
Para Counterpoint, esta tendencia reducirá progresivamente el peso de los dispositivos heredados y trasladará el foco hacia la modernización de los puntos de acceso instalados en los hogares, abriendo una nueva oportunidad comercial para los operadores.